sábado, 27 de mayo de 2017

Acontecimientos de la infancia de Jesucristo..


¿Por qué la Iglesia Católica en su Biblia, no habla de la infancia de Jesús, a sabiendas de que es el protagonista del Nuevo testamento?


Es una verdadera lástima, que siendo Jesucristo el protagonista del nuevo testamento de la Biblia Católica, ningún evangelista se haya atrevido a contar, las cosas buenas y malas, que hizo Jesucristo, en sus veintinueve años de: Infancia, adolescencia y vida adulta privada.


Este descuido sistemático de los evangelistas y discípulos de Jesús, es imperdonable, porque todos los que en Él creemos, debiéramos tener derecho a saber la verdad, sobre las cosas que hizo en su vida privada el divino Niño.

Mi propósito en este escrito, es anunciar algunas cosas que escribieron de Él, las personas que vivieron en su época y que tal vez, por haber hecho las crónicas en una forma un poco mal contadas, los codificadores de la Biblia, no se atrevieron a tenerlos en cuenta y creyeron que no eran de una buena fuente.


El mero hecho de pensar que voy a escribir, sobre un personaje, tan importante, me emociona y me llena de satisfacción, haber encontrado en algunos escritos apócrifos, ciertas crónicas sobre la niñez, la adolescencia y  parte de la vida adulta de nuestro protagonista.

Ninguno de los hechos que voy a contar pertenece a la Biblia Católica, pero esto no quiere decir, que no sienta todo el respeto y la admiración, que ella se merece.

Mi relato lo voy a empezar, cuando la sagrada familia, empezó el viaje, hacia las tierras de Egipto.

En el libro llamado: La historia de José el carpintero, escrito en el siglo IV, donde Jesús aparece, contando a sus apóstoles detalles de su niñez, dice: “Bajamos pues a Egipto y permanecimos por espacio de un año, hasta que el cuerpo de Herodes, vino a ser pasto de gusanos”.


Uno de los mejores pasajes del viaje lo cuenta un evangelio apócrifo, cuando dice:

 “Muy cercana a la basílica de la natividad, hay una roca que los peregrinos llaman el descanso y en latín se le dice: 

Virgo lactans o virgen de la leche, porque en ella, la virgen se sentó y amamantó al niño Jesús, antes de emprender el viaje”.


En el Cairo, la capital de Egipto, existe un viejo sicomoro y la tradición, lo respeta, porque a la sombra de él, la virgen descansó con el niño.


Durante el viaje por las tierras desérticas, el hambre y la sed, fueron los principales problemas de la sagrada familia, y al pasar por una palma de dátiles que estaba llena de frutos sazonados, la Virgen dijo a José, que bueno podernos comer esos dátiles, José le replica:

 Parece raro que viéndolos tan altos te provoque comerlos y en ese momento el niño actúa y la palma se inclina, para que la virgen recoja sus frutos.


Cuando la sagrada familia llegó a las tierras de Egipto, a la ciudad de Alejandría, (recordemos que esta fue la ciudad que fundó Alejandro Magno, para gobernar su imperio), se instalaron en la casa de unos parientes y José consiguió trabajo, como carpintero, pero cuando le vieron sus habilidades de Arquitecto, lo nombraron capataz y esto le dio la oportunidad de mantener cómodamente a su familia, mientras estuvieron en esas tierras.

Como el niño estaba muy pequeño, María no consentía que saliera más allá de donde ella lo pudiera vigilar y cuidar, pero José la convenció de que el niño debía jugar con los demás niños de su edad  y ella accedió a dejar que se desenvolviera normalmente.


En el año de permanencia en Alejandría, el niño gozó de buena salud y se desarrolló normalmente.


Finalmente José, María y Jesús, se despidieron de los amigos y parientes de Alejandría y se embarcaron con un amigo que tenía un barco, hacia la ciudad de Jope, a la que llegaron a finales de Agosto del año 4 antes de Cristo.


Lo primero que hicieron, fue trasladarse a Belén y allí estuvieron discutiendo con sus parientes sobre la conveniencia de vivir en esta ciudad o trasladarse a la ciudad de Nazaret.


Después de muchas deliberaciones, José decidió que era más seguro, para el Niño, vivir en Nazaret que era una ciudad de Galilea, que quedarse en Belén que pertenecía a Judea.

En los primeros días del mes de Octubre, salieron de viaje para Nazaret, por el camino de Lida en Escitópolis, para no dejarse ver mucho de los soldados y amigos del rey, pero cuatro familiares, los escoltaron, porque ese camino era solitario y los podían atacar, las bandas de ladrones. 


Después de cuatro días de viaje, llegan a Nazaret y los primeros sorprendidos fueron los familiares de los dos, porque nadie sabía que ellos habían regresado de Egipto.

Como la casa que era de su propiedad estaba ocupada por un hermano de José, este procedió a mudarse y a partir del otro día, la sagrada familia, empieza a vivir su vida privada, en medio de la mayor tranquilidad.

Es bueno recordar que la permanencia en la ciudad de Nazaret, va a ser la parte más grata de la sagrada familia, porque en esa ciudad pasaron muchos años tranquilos y seguros, además de bien tenidos económicamente.


Al llegar a Nazaret, se instalaron y debemos recordar, que unas viejas historias del tiempo de Jesús, escritas por un coetáneo suyo, el joven: Rafael ben Hered, dicen que en la casa de esta familia siempre hubo, desde la época en que Santa Ana y San Joaquín vivieron en ella, un criadero de palomas, que aún estaban y el niño jugaba con ellas, con alguna frecuencia.


En esta ciudad, es donde José, empieza a mostrar sus grandes habilidades de arquitecto, saber que le produce el dinero suficiente para mantener a su familia, en una buena posición social.


Recordemos que en sus saberes estaba la construcción de grandes edificios, templos y todo lo relacionado con esta ciencia.

Muy cercanos a la casa de ellos, había en Nazaret otras familias que contaban con otros cuatro o cinco niños, que se hicieron buenos amigos del Niño Dios y jugaban con Él, con alguna frecuencia.


En los encuentros pueriles, para jugar, con alguna frecuencia, resultaban accidentes, como siempre ha pasado y una vez, el niño jugaba con los demás amiguitos, en una terraza y de pronto uno de ellos, se cae y fue tan serio el accidente que murió instantáneamente; cuando los demás niños vieron lo que ocurría, se fueron a sus casas y el Niño Jesús, se quedó solo con el muerto; vinieron sus padres y entraron en pelea con el Niño, porque sostenían que Él, lo había matado: entonces el Niño, le ordena al muerto que resucitara, para que explicara a sus padres, lo que había ocurrido y el muerto resucitó.


Cuentan los historiadores de esa época, que el Niño, era un infante normal y que jugaba a todas aquellas cosas, que los demás niños jugaban.

Uno de sus juegos predilectos era jugar con los arroyos, una cosa muy parecida a la que hacen los niños modernos, cuando hacen puentes sobre ellos y por esos puentes, pasan sus juguetes.

Si recordamos que en las tierras de oriente medio, los rebaños de cabras y ovejas o carneros, son abundantes, también el Niño Dios jugaba con las crías de estos animales, tal como lo hacen los hijos de los ganaderos modernos.


Pero si centramos la atención con su hogar de Nazaret, tenemos que mostrar las habilidades del Niño Dios, para ayudar a José en las labores del taller.


El Niño Jesús, según dice el Padre Astete, en su catecismo de la doctrina cristina, en la pregunta número 93, que a la letra dice:

” ¿Dónde vivió Jesús hasta comenzar su predicación evangélica?

Y la respuesta dice:” Hasta comenzar su predicación evangélica Jesús vivió en Nazaret, obedeciendo en todo a María Santísima y a San José y creciendo en sabiduría estatura y gracia, delante de Dios y de los hombres”.

Aunque muy vaga la idea, Astete está diciendo que el Niño, era un jovencito muy bien comportado y sabía querer a sus padres, como cualquier niño de la tierra.


Esta es una buena evidencia de lo que estoy afirmando.

El comportamiento el Niño, aunque a veces mostraba todo su poder, era adecuado a la fortaleza de su cuerpo y a las normas hogareñas, en que se estaba formando.


Dice uno de los evangelios apócrifos, que cuando tenía unos cinco años, el Niño se acercó a un charco y empezó a amontonar barro y luego, esculpió una cantidad de pájaros.

Pero eso fue un día sábado, en que el pueblo de Israel, no podía hacer ningún trabajo; entonces unos fariseos, lo increparon, porque estaba quebrantando esa norma religiosa, Él no les prestó importancia, pero cuando los vio muy enojados, dijo: 

¿Habré pecado tanto? 

Y luego dio unos golpes en el suelo y los pájaros salieron volando y cantando.

Un escritor muy conocido, Germán Arciniegas, escribió este acontecimiento magistralmente y a esa poesía le colocó el nombre: 

El milagro de los pájaros.

Pueden disfrutarla con todas sus figuras literarias:

EL MILAGRO DE LOS PÁJAROS.

Jesús, en aquel tiempo, en tarde hermosa,
fragante y rumorosa,
llegó del lago a la desierta orilla,
y junto a sus discípulos sentado,
bajo el fresco arbolado,
fue ante sus pies amontonando arcilla.

Y empezó a modelar mirlas, zorzales,
palomas y turpiales
y jilgueros con arte peregrino;
y los niños al verlo, abandonaron
sus juegos y llegaron
en torno del artífice divino.

Fariseos ceñudos que del templo
regresaban: «qué ejemplo
das tú», gritaron con acento airado;
¿En sábado trabajas? ¿No comprendes
que al Dios del Cielo ofendes?
El día del Señor has profanado.
Alzó como en un ruego la mirada
hacia la turba airada,
y en voz humilde y de cadencia suave,
voz armoniosa de celeste encanto:
¿Habré pecado tanto?
y el pico terminó de un ave.
Y luego ante la turba que con ira
su indiferencia mira,
y que sigue en redor vociferando,
tres golpes dio en el suelo.
Y al instante, hacia el azul radiante,
se lanzaron los pájaros cantando.

¿Cuál sería el alboroto que se armó, cuando los sumos sacerdotes y el sanedrín supieron lo acontecido?

En uno de los capítulos de los evangelios apócrifos, dice: Todas las cosas que el Niño Jesús decía o pensaba, inmediatamente se realizan y por esta razón, todos los habitantes de Nazaret, lo respetaban y creían en lo que les decía.


Un día había un niño cortando leña, pero su hacha se enredó en el pie y el niño sangro tanto, que se murió; esto genero mucha expectativa en el público y hasta el Niño Jesús, se apareció a ver el muerto y cuando se dio cuenta de lo ocurrido, tomó el pie herido del difunto y le ordenó, que se levantara y siguiera cortando la leña.

Los curiosos, quedaron admirados de lo que estaban viendo y decían: El poder de Dios está con Él.


Cuando el Niño tenía seis años, la Virgen lo mandó con un cántaro al hombro, para que trajera agua del pozo; el Niño se tropezó y al caer al suelo, el cántaro se quebró; entonces el Niño se fue al pozo, cogió su manto y lo organizó como una vasija, lo llenó de agua y lo llevó a su casa.

La Virgen estaba admirada de lo que veía y guardaba todas estas cosas en su corazón de Madre.


Cuando el Niño Dios, tenía ocho años, se fue  con José, para ayudarlo a sembrar trigo, los granos que el Niño sembró, cuando fueron recolectados, produjeron muchas medidas, a tal punto, que repartieron a todas las familias y a la Sagrada Familia, le tocó una buena cantidad del producto.

Un hombre importante del pueblo, había contratado a José para que le hiciera una cama; cuando José cortó los dos largueros, uno de ellos quedó más largo que el otro y estaba en un apuro, porque no tenía más madera para solucionar el error; el Niño le dice: 

Coloca los dos largueros uno encima del otro y cuando vio que había uno más  pequeño, tomó su punta y lo haló y los dos quedaron iguales.


Un día salieron el Niño Jesús y uno de sus familiares a buscar leña, pero una serpiente mordió a su familiar en una mano; el niño Jesús, sopló la mano y el niño se curó y la serpiente murió.


Un día, uno de los niños vecinos al Niño Dios, murió y su madre estaba muy acongojada; el niño Dios acudió a verlo y le ordeno al muerto, que resucitara y que siguiera al pie de su madre acongojada; el niño resucitó y las gentes decían: 

Este niño es un Dios o es un ángel y todo lo que dice se cumple al pie de la letra.


Jesús a lo largo de sus días, mostró ser muy especial con los niños, estas dos imágenes muestran distintas escenas, en donde demuestra esta predilección:


La amabilidad de Jesús hacia los niños es muy especial.


Hay una historia bastante conmovedora, que me la cantaba mi abuela, sobre el Niño Dios, ella decía: 

¿Conoces la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro?

 Contaban los antiguos cristianos, que esa virgen fue pintada por San Lucas y que representa un momento terrible, que tuvo el Niño Dios, cuando se acordó de su pasión y muerte en la cruz y que sintió tanto miedo, que corrió y se subió a los brazos de nuestra Señora, para que la protegiera y el Padre Eterno, le mandó como consuelo dos arcángeles: 

A San Miguel y a San Gabriel que le estaban mostrándole los signos de la pasión.

Ellos son la lanza y la caña con una esponja con hiel y vinagre; y el otro sostiene la cruz y los clavos.


Observen como al Niño, casi se la cae la sandalia del pie derecho, en su terrible carrera.

Las letras de este cuadro, son todas del idioma Griego y se pueden descifrar así: 

A los lados de la cabeza de la virgen dice, la madre de Dios; a un lado del Niño dice Jesucristo salvador del mundo; Debajo del arcángel de la derecha, dice al arcángel Miguel; y debajo del otro arcángel dice, el arcángel Gabriel.


Cuando tuve la oportunidad de constatar la veracidad de la historia de mi abuela, logré saber, que el cuadro que pintó San Lucas, fue venerado con profundo respeto, por las comunidades cristianas del oriente de la tierra, pero cuando los Turcos invadieron la ciudad de Constantinopla, en el año de 1453, en donde lo veneraban, fue quemado, por estos sinvergüenzas.

El cuadro que ahora veneran los padres redentoristas, y que está en la Iglesia de San Alfonso, muy cerca de Santa María la Mayor en Roma, es una obra pintada en nuestra era y por circunstancias especiales, fue guardada en el Vaticano, bajo la protección de los Papas, pero cuando los redentoristas le pidieron a Roma, les concediera volverla a venerar en su Iglesia de San Alfonso, el papa Pío XI se las devolvió.


Los evangelios apócrifos, también cuentan la historia de que el Niño Dios, en una de sus vistas a Jerusalén, estuvo conversando con los doctores de la ley y todos se quedaron admirados de ver como dominaba todos los documentos relacionados con las escrituras.

Recuerden ustedes, que este acontecimiento representa uno de los dolores de Nuestra Señora, que es la pérdida del Niño; y el hallazgo es un misterio gozoso del rosario.


Estaban construyendo una casa y hubo un accidente y uno de los hombres que la construían murió; Jesús acudió a ver el tumulto que formaban las personas y cuando se dio cuenta, que uno de los hombres había muerto lo tomó de la mano y le ordenó que siguiera trabajando y así pasó.

Las gentes se decían: Este Niño viene del cielo y ha salvado a muchos de la muerte.


Si quisiera seguir escribiendo, los documentos que tengo en mi mano, me permitirían hacer dos o tres veces la cantidad de páginas que he escrito, pero creo que con estos hechos, muchas personas podrán empezar a saber que desde el momento en que nació el Niño Dios, fue un cúmulo de prodigios y cosas maravillosas, hasta que llegó a su vida pública, que aunque no está escrita en sus totalidad, nos muestra las maravillas de su poder infinito.

Para hacer este escrito, me basé en las siguientes obras:

Evangelio de la Infancia de Jesús versión Armenia; Evangelio de la infancia de Jesús versión Árabe; Evangelio apócrifo de la infancia, Pseudo Tomás; libro Urantia; La historia de José en sus dos versiones: La Árabe y la Armenia; y muchas crónicas que escuche en los lugares en donde estudié y en mi casa paterna.


Sopetrán, Mayo 17 del 2017.

Darío Sevillano Álvarez.

miércoles, 24 de mayo de 2017

El aguilucho o garrapatero.


El aguilucho, caracara o garrapatero
Darío Sevillano Álvarez

El aguilucho, caracara, garrapatero, carancho, caricari, caracara moñudo o traro es una de las aves más espectaculares de nuestros bosques tropicales y siempre se encuentra en los ordeñaderos y lugares en donde los ganados pasan el día, porque uno de sus alimentos favoritos, son las garrapatas que abundan en las reses.



Este animal no le teme a la presencia del hombre y pudiéramos decir, de cierta manara, que se complace en estar muy cerca del él.

Hay varias especies de ellos y sus colores varían según la especie y la zona de la tierra en que habitan.

El nombre científico de la especie de Sopetrán es carancho norteño o Caracara Cheriway y le fue asignado por el naturalista Jacquin en el año de 1784

El significado de uno de sus nombres científicos, Placus caracará, es el águila que produce un sonido, porque su canto siempre está diciendo «caracará» muy parecido al de las gallinas.



Observen la belleza con que este precioso animal posa, para las fotografías, como si se complaciera con la pose que está haciendo.

Las tres especies más conocidas son el carancho norteño o caracara cheriway, que es el nuestro; el Caracara placus, que habita en los países de las zonas templadas de América y el Phalcobouenus australis, que habita en la zona fría de nuestro continente, Chile y sur de Argentina.



Los tres ejemplares son aves muy aristocráticas y debemos recordar que no son carroñeros, sino rapaces, es decir, que ellos capturan sus víctimas y las desgarran con sus uñas y con sus picos; pero la mayoría de las veces, se comen animales que acaban de morir o participan en la carroñas comiendo como cualquier otro de ese orden.

Estos animales, se parquean a vivir en los grandes basureros de las ciudades y pueblos y en ellos encuentran ratones, ratas y basuras podridas, que le sirven para alimentarse fácilmente, sin tener que acudir a las costumbres de los rapaces, que algunas veces deben hacer muchos esfuerzos, para capturar y matar a sus víctimas.

A continuación veamos la zona de América, en donde vive el Carancho cheriway



La región coloreada de morado es la parte del planeta que sirve de hábitat a nuestro personaje de hoy.

Hagamos su clasificación científica y luego mostremos un ejemplar de esta especie, que es una verdadera joya del reino animal.

Reino, Animal.
Filum, Cordados.
Clase, Aves.
Orden, Falconiformes.
Familia, Falcónidos.
Género, Carancho.
Especie, Cheriway.



Este es el personaje de nuestro informe científico.

En nuestro pueblo, Sopetrán, los encontramos muy a menudo en la carretera que del puente de la variante, conduce al corregimiento de San Nicolás.

No olvidemos que esta especie, se domestica fácilmente, pero debemos recordar que para manejarlos, es necesario tener unas gafas protectoras y unos guantes especiales de los que venden para cetrería (el arte de domesticar aves rapaces o halcones).

Me parece interesante decir que si se atreven a tener un animal de estos como mascota, deben contar con el presupuesto suficiente, para tener disponibles diariamente, uno o dos kilos de carne para alimentarlo.



El caracara de Texas, es un poco más oscuro que el colombiano.

La longitud de esta ave, de la cabeza a la punta de la cola, es entre 49 y 58 centímetros dependiendo si es macho o hembra; la envergadura, es decir el ancho entre las plumas de sus alas abiertas, es de: 120 centímetros y su peso normal, cuando está adulto, es: Entre 1050 y 1300 gramos; sus patas son largas y adaptadas para caminar y correr en tierra; el pico es grueso y de color gris y las patas son de color amarillo; la cera y la piel del pico va desde amarillo oscuro a rojo naranja, dependiendo de la edad y a veces del estado de ánimo del animal.

Recordemos muy bien que los sexos, no se diferencian por los colores como en la mayoría de las aves y la única posibilidad es compararlos, para ver cuál es más pequeño y cuál, el más grande.

El más grande casi siempre es el macho.



Observen la belleza de este rostro.

Esta es la especie que habita en el sur del continente americano, por razones del clima tan frio, pueden ver su plumaje un poco más especializado en esos tipos de climas.

Con mucha frecuencia lo vemos comiendo animales que han sido atropellados por los vehículos; también es un cazador oportunista que ataca a animales que han sido heridos por cazadores o por otros animales y la técnica que emplea para matarlos es atacar los ojos, la cara y las partes más vulnerables de sus cuerpos, para que el animal vaya perdiendo fuerzas progresivamente.



Su comportamiento es el de un ave caminadora y está más tiempo en el suelo que volando.

Esta especie, construye sus nidos en los árboles o en los matorrales y utiliza ramas, pasto seco, pelos y otros materiales que encuentra en sus correrías, pero sus nidos son desorganizados y muy mal construidos, por esta razón en Argentina hay un refrán que dice «Más desorganizado que nido de carancho».

También los aguiluchos se parquean en algunas ciudades y viven a expensas de las palomas urbanas.

Las hembras ponen dos o tres huevos y los incuban por 28 días.

Los caranchos son monógamos es decir solo se aparean con la misma hembra; siempre se parquean en el mismo árbol y en la misma rama.

En sus peleas por las hembras luchan sin consideración y los que resultan mal heridos, son devorados por los demás caranchos.



Recomendaciones importantes

Cuando cerca de su vivienda viven algunos Caranchos, es importante que sepa cuidar sus aves de corral, porque los pollos de esas aves, son una presa muy tentadora para los aguiluchos; pero de ninguna manera se le ocurra matarlos, porque ellos tienen un encargo muy importante en la pirámide ecológica: Controlar las especies menores de roedores, para que no acaben con los sembrados y con las comidas que guardamos en las despensas.

Como punto final les cuento que este animal goza de tener siete nombres científicos, asignados por distintos clasificadores, pero en el artículo, solo les dejé el de Carancho cheriway.



Observen el desorden que reina en los nidos de los aguiluchos.

Sopetrán, Mayo 1º del 2017.

Darío Sevillano Álvarez.

domingo, 21 de mayo de 2017

¿Cuál es la historia de la Biblia Católica?.


¿Cómo nació la biblia católica?


Este libro tiene una larga historia, que muchos no conocen y por esa razón, me propongo contar algunos intríngulis, sobre su nacimiento y posterior desenvolvimiento, hasta cuando llegó a nuestros días.


Han sido muchas las peripecias que a los sabios de la Iglesia Católica, se les han presentado, para lograr configurar el libro que ahora llamamos: La Biblia.

Recordemos que en el año 605 antes de Cristo o antes de nuestra era, el pueblo hebreo, en donde estaban algunos escritos que podrían ser el principio de ese libro, sufrió un revés, cuando el Rey Nabucodonosor, conquistó a Jerusalén y después de esto se llevó prisioneros a sus habitantes, para la ciudad de Babilonia y allí los tuvo como esclavos por algunos años.

Este acontecimiento, lo conocemos en la historia universal como la diáspora del pueblo de Israel.

Pero en los libros de la Biblia, se narra, como: La cautividad de Babilonia.

También la historia nos cuenta, que no todos los ciudadanos de la urbe y los campos, cayeron en la redada y unos se quedaron en sus tierras, otros se fueron para Egipto y el resto fueron esclavos en la gran ciudad de la Mesopotamia.


La ópera Nabucco escrita por Giuseppe Verdi, fue dedicada a este pasaje bíblico, y cautivó a todos los italianos, cuando se estrenó en la Scala de Milán, el día 9 de Marzo de 1842.

Uno de los coros de la ópera, es el famoso: Va pensiero, que en español dice así:

Pensamiento, sobre alas doradas,
Marcha y posa, por cimas y bosques;
Donde brisan las cálidas suaves,
Auras dulces del cielo natal.

Como los ciudadanos de la tierra, hemos estado en guerras, día a día, desde el momento en que aparecimos hasta hoy, todo por: 

Religión, por política o por amor; el Rey Ciro de Persia, conquistó a Babilonia y les dio la libertad a los Israelitas, para que volvieran a su ciudad.

Pero al regresar, la inmensa mayoría de ellos, no llegaron a Jerusalén, sino que viajaron a Egipto a reunirse con los que se libraron de la esclavitud y se radicaron en la ciudad de Alejandría.

Esto quiere decir, que los judíos estaban dispersos en una diáspora, unos en Jerusalén y otros en Alejandría.

Todo este preámbulo, para contarles algo muy importante, relacionado con el nacimiento del antiguo testamento de la Biblia Católica.


Cuando los Israelitas llegaron a Alejandría, como el bibliotecario de la ciudad, Demetrio de Falerón, que manejaba la biblioteca más importante del mundo antiguo, quería tener los relatos que el pueblo Hebreo, hacía, desde sus orígenes, el Rey  Ptolomeo II, invitó a setenta sabios de Israel, para que hicieran la historia de su largo trasegar por espacio de los siglos, entre Adán y Eva y la cautividad en Babilonia y a estos relatos, los llamaron: 

La Biblia de Alejandría o Biblia Alejandrina, pero también se le decía: La biblia de los setenta o septuaginta, que es nada más, ni nada menos, que el antiguo testamento de la Biblia actual. 

Es bueno contarles, que como el idioma Griego, era casi como el oficial del mundo conocido y los otros estaban entrando en decadencia, la biblia Alejandrina fue traducida del arameo y el hebreo, al griego.

La única lástima es que de esos escritos, que hubo en la biblioteca de Alejandría, no quedan rastros físicos, porque un animal con figura de humano, de la religión musulmana, cuando conquistaron la ciudad y llegaron a su biblioteca, hizo este razonamiento: Esta biblioteca o contiene la ciencia que maneja el Corán o la contradice; en el primer caso es importante quemarla, por inútil y en el segundo caso se debe quemar, por perversa y procedieron a quemar, la única joya interesante de la humanidad a nivel de escritos de esa época.


Hubo grandes disturbios entre las distintas corrientes de seguidores del pueblo de Dios para reconocer todos los libros del antiguo testamento y siete de los libros no fueron reconocidos por todos, ellos son:

   Tobías.

Judit.

I Macabeos.

II Macabeos.

Sabiduría.

Eclesiástico (también llamado "Sirac").

Baruc.

Estos libros reciben el nombre de: deuterocanónicos.

Vale la pena aclarar que significan dos palabras, que vamos a manejar con alguna frecuencia, cuando de la Biblia se trata; Apócrifos y deuterocanónicos; la primera significa, escondido, porque el nombre del autor del libro es un falso nombre y la segunda, que no fueron aprobados con los primeros, es decir que pertenecen a un canon distinto.


La canonización de los libros de la biblia, es decir el reconocimiento que de ellos hacen los altos funcionarios eclesiásticos, es la que les da validez, como auténticos.

Cuando el idioma latino, se hizo muy importante y empezó a ser la lengua oficial de muchos estados, San jerónimo, la tradujo a ese idioma y esa Biblia tomó el nombre de: Vulgata.

Pero San Jerónimo cometió un error, y no tradujo los siete libros deuterocanónicos, porque estaba traduciendo de una versión que no los tenía, pero los miembros de la Iglesia Católica, le pidieron que los incluyera y esa Biblia fue aceptada por todos.


Los concilios de Hipo y de Cartago fueron los que reconocieron los libros de la Biblia y fijaron la cantidad para cada testamento: 46 para el antiguo testamento y 27 para el nuevo.

Los primeros recopiladores,  borraron del plano de los posibles a muchos escritos del tiempo de Jesucristo, porque encontraron pasajes que de alguna manera, no convenía que la comunidad religiosa católica los conociera, y trataron de acabar con ellos, pero los moradores de la tierra de esos tiempos, fueron lo suficientemente sagaces y los escondieron en cuevas cercanas al mar muerto, para que la posteridad, algún día los conociera.

En la actualidad, la comunidad científica, los antropólogos y muchos investigadores de otras disciplinas del saber, han estado encontrando y traduciendo esos textos y ya se consiguen en todas las librerías, los contenidos de ellos.


Los encargados de organizar los libros de la Biblia, fijaron unas condiciones especiales, para saber que el libro si fuera de buena calidad, las normas eran estas:

1.- Que fuesen escritos por un Apóstol o su discípulo. 

2.- Que se utilizara en la liturgia de las iglesias Apostólicas. Ej. Roma, Corintio, Jerusalén, Antioquía, etc. 

3.- Que estuviera en conformidad con la fe Católica recibida de los Apóstoles.

Al aplicar estas normas, muchos escritos se quedaron sin poder ser clasificados para integrar la Biblia Católica, algunos de ellos son: El Evangelio de Tomás; el evangelio de Judas; el evangelio de Pedro; el evangelio de María Magdalena, y otros más.


El canon de 46 libros para el antiguo testamento y 27 para el nuevo, ha venido siendo ratificado por Los Papas y por los concilios.

Martín Lutero, para justificar sus creencias, suprimió algunos libros de los que tiene la biblia, como canónicos, es decir, como reconocidos.


Es bueno saber que como la ciencia y los investigadores, todos los días descubren escritos relacionados con los tiempos de Jesucristo, es bueno tener en cuenta:

En el siglo III antes de Cristo el rey Ptolomeo II reunió a 70 sabios judíos para transcribirla.

El primer manuscrito se destinó a la biblioteca de Alejandría y desde entonces ha habido miles.

El descubrimiento de los rollos del Mar Muerto en 1947 apenas modificó el Antiguo Testamento.

Cada año aparecen textos manuscritos que desatan debates encendidos sobre la Biblia.

La recopilación hebrea de la historia del pueblo de Israel, a la que llamaban texto masorético, es decir, la tradición en el idioma hebreo, fue realizada en el siglo IX después de Cristo y es bueno decir, que esta versión no incluía, el nuevo testamento.

El Nuevo Testamento y la recopilación de los Evangelios que retrataron la vida de Jesús, tuvo numerosas fuentes y autores.
El papiro más antiguo del Nuevo Testamento es un fragmento de Juan que data de los años 125-130, después de Cristo.
Los textos de la Biblia que hoy conocemos, se deben al esmero que los monjes y copistas de los relatos antiguos de la Biblia escribieron, para que nosotros tuviéramos ese conocimiento.

Con el encuentro de los rollos de papiro en una cueva, por unos pastores beduinos, se armó la de Troya, porque los escritores de la época creían que esos rollos iban a ser el remplazo de la biblia, pero unos especialistas en papiros encontraron la verdad y esos rollos del mar muerto, solo pudieron aclarar algunos pasajes del antiguo testamento.
Estos escritos, pertenecían a pasajes comprendidos entre el año 150 antes de Cristo y hasta el año 70 de nuestra era.
¿Cómo apareció el nuevo testamento?

Aunque parezca increíble, reunir las partes del Nuevo Testamento fue una tarea incluso más ardua para los eruditos.
Tras la muerte de Jesús, en la primera mitad del siglo I, sus milagros y obras fueron pasando de boca en boca hasta extenderse por todo el Mediterráneo.
En la segunda mitad del siglo I había decenas de versiones: en siríaco, en copto, en latín, en griego culto, en armenio.... Algunas coincidían. Otras no.
En el 370 se elaboró una lista que contenía cuatro evangelios creíbles, además de epístolas o cartas de San Pablo, hechos de Apóstoles y el Apocalipsis de San Juan.
En un concilio celebrado en 397 después de Cristo fueron consagrados después de cotejar unos con otros, y descartar varias versiones.


La formación del canon del nuevo testamento, resultó de mucha complejidad y fue muy difícil de escribir y se puede dividir en dos períodos importantes: La formación del canon ente los siglos I y II y la constitución definitiva, entre los siglos III y IV.
Esto quiere decir que la Biblia Católica, solo apareció completa en el siglo IV de nuestra era.
Los manuscritos que sirvieron para armar este complicado rompe  cabezas, están dispersos en:
 El Vaticano, en San Petersburgo, en Paris, en Cambridge y el manuscrito más completo, que es el Codex sinaíticus, está en la biblioteca británica de Londres.
Cada año, aparecen nuevos 'trozos' del Nuevo o del Antiguo Testamento, y entonces se desata una pelea para saber si es copia fiel, o si es una versión mal trabajada.
La Iglesia Católica debe estar preparada, para manjar esos acontecimientos, porque los historiadores sabemos que en las ciencias sociales, no hay verdades absolutas y todas dependen del grado de profundidad de la investigación, que se está haciendo.

Sopetrán, Mayo 15 del 2017.

Darío Sevillano Álvarez.